LECCIÓN 10: LO QUE PABLO DESEABA DE LOS COLOSENSES (Col 1:3-14)

I. PABLO DA GRACIAS A DIOS POR LOS COLOSENSES. (Col  1:3-6) A.

Por la fe y el amor que había en ellos (1:3,4) Los vers. 3 y 4 contienen dos puntos que deben ser señalados, a saber: 1) Las oraciones contantes de Pablo a favor de las iglesias. ¿Cuántas iglesias existirían en tiempos de Pablo? Seguramente, muchas. No sólo las que él había iniciado, sino también las que habían fundado los apóstoles y muchos hermanos más de los cuales el Nuevo Testamento no dejó registro. A pesar de su gran número, el apóstol sentía la carga de orar por ellas. ¿Por cuántas iglesias orará el creyente promedio?  ¿Ora tan siquiera por la iglesia donde asiste? 2) La fe en Cristo debe expresarse con el amor a los hermanos (1 Jn 4:7,8). Quien deposita su fe en Cristo para ser salvo, recibe el amor de Dios el cual se expresa en los hermanos. Si no es así, no hay prueba de haber sido salvo.

 

B. Por la esperanza que les estaba guardada en los cielos (1:5,6)

Los creyentes tienen una esperanza reservada en los cielos, la cual es un hecho. Se le llama “esperanza” porque no se ha llegado a ella; pero el hecho de que uno no vea ni toque esa esperanza, no significa que no es una realidad, ya que “por fe andamos, no por vista” (2 Cor 5:7). La esperanza del creyente tiene que ver con la vida eterna en Cristo, las mansiones celestiales y la recompensa que recibirán los creyentes por su fidelidad y servicio a Dios. En la afirmación de que hay una esperanza que está guardada en el cielo para todos los creyentes se establece otra verdad que también es importante: El creyente está de paso en esta vida, y no debe hacer de ella como si fuera su destino final.

 

II. PABLO ORABA POR LOS COLOSENSES  (Col 1:7-10)

A. Por lo que Epafras le había contado (1:7,8)

Epafras era un nativo de Colosas (Col 4:12), probable convertido de Pablo en Éfeso. Su ministerio era el de evangelista. En los vers. 7 y 8 Pablo hace tres comentarios muy elocuentes de quién era Epafras: 1) “Nuestro consiervo amado”. La palabra “consiervo”, quiere decir alguien que es siervo o esclavo de Cristo junto con Pablo. 2) “Fiel ministro de Cristo”. La palabra “ministro” es la traducción del griego diákonos. Esta palabra denota la disposición de desempeñar los cargos  más humildes. 3) “Nos ha declarado vuestro amor en el Espíritu”. Epafras no fue donde Pablo para quejarse de los colosenses ni para llevarle chismes. Lo único que comentó de ellos era el amor que tenían hacia sus hermanos y Dios.

 

B. Para que crecieran en su vida espiritual (1:9,10)

Pablo les hace saber a los colosenses que como resultado de las noticias que Epafras le trajo de Colosas, tanto él como sus compañeros de ministerio se dedicaban a hacer dos cosas a favor de ellos: 1) no cesaban de orar, y 2) no cesaban de pedir. En los vers. 9 y 10, Pablo menciona cinco cosas específicas por las cuales ellos oraban, de las cuales consideraremos solamente dos en esta división: 1) “Que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual”. La vida cristiana no puede ser si no se sabe cuál es la voluntad de Dios. 2) “Para que andéis como es digno del Señor”. La palabra “andar” significa “conducta”, “estilo de vida”. Nótese que este requisito viene antes que la acción de “llevar fruto en toda buena obra”.

 

 

 

III. LAS OBRAS DE DIOS (Col 1:11-14)

A. Fortalecen con todo poder (1:11, 12)

En el vers. 1 Pablo está hablando de un fortalecimiento constante que el Señor produce en los suyos. El cristiano no se fortalece con buenas obras que lleve a cabo por su propia cuenta. El único fortalecimiento que mantiene victorioso al creyente es aquel que le concede el Señor cuando busca su presencia y ayuda. Ahora, el Señor fortalece exclusivamente a aquellos que reconocen sus insuficiencias, limitaciones y debilidades. El fortalecimiento del Señor es siempre en proporción a la necesidad que uno ve de tal fortalecimiento. Quien no ve la necesidad de ser ayudado, nunca recibirá el auxilio del Señor (Lc 18:9-14).

 

B. Salvan de la condenación (1:13,14)

En los vers. 13, 14 Pablo le atribuye a nuestro Señor Jesucristo cuatro acciones fundamentales que son parte de la salvación: 1) “Nos ha librado de la potestad de las tinieblas”. La palabra “librar” no significa principalmente la acción de Dios de proteger a su pueblo de algún mal que se avecina, sino el rescate de una situación adversa. 2) “y trasladado al reino de su amado Hijo”. La vida cristiana es una experiencia de transición en la cual uno pasa de una hegemonía malévola (la del diablo) a una benévola (la de Cristo). 3) “en quien tenemos redención por su sangre”. “Redención” encierra la idea de un pago que se hace para lograr el rescate. El pago de nuestra redención fue el sacrificio de Cristo en la cruz, y 4) “el perdón de pecados”. Perdón de pecados significa que uno ha sido declarado libre de todas las acusaciones que había en su contra.

 

RESUMEN GENERAL DE LA LECCIÓN

En la lección que estudiamos resaltan varios puntos que conviene enumerar: 1) Las constantes oraciones de Pablo a favor de la Iglesia. 2) Una de las características de los colosenses era su fe en Cristo y el amor por todos los hermanos. 3) Los colosenses sabían que por haber depositado su fe en Cristo tenían una esperanza guardada para ellos en el cielo. La palabra “esperanza” no sugiere incertidumbre sino seguridad. 4) La esperanza de los colosenses vino a ellos por medio de la proclamación del evangelio. 5) La necesidad de estar llenos del conocimiento de la voluntad de Dios. Nadie puede especular con cuál es la voluntad de Dios para su vida. Es necesario que todos sepamos lo que Dios demanda de cada uno. 6) El creyente debe: andar como es digno del Señor; agradándole en todo; llevar fruto en toda buena obra; crecer en el conocimiento de Dios; ser fortalecido con el poder de Dios; y perseverar hasta el fin. También debemos recordar siempre lo que Dios ha hecho por nosotros: participar de la herencia destinada a los santos; librado de la potestad de las tinieblas; trasladado al reino de Cristo, en quien hemos obtenido redención y perdón de pecados.

 

LECTURAS DEVOCIONALES DIARIAS

Lunes: Humillación y exaltación de Cristo (Fil 2:1-11) Martes: Jesús: superior a los ángeles (Heb 1) Miércoles: Jesús: fiel sumo sacerdote (Heb 2) Jueves: Jesús: superior a moisés (Heb 3) Viernes: Jesús: superior al sacerdocio de Aarón (Heb 4) Sábado: Jesús: el Cordero que fue inmolado (Ap 5).